
El Concejo Deliberante de Bariloche se reunió por espacio de cuatro horas en sesión extraordinaria para analizar el veto que el intendente Walter Cortés había dispuesto para tres ordenanzas que el cuerpo había sancionado por mayoría.
En los tres casos se impuso la voluntad del Ejecutivo ya que la oposición no alcanzó los 8 votos necesarios para ratificar lo que antes había aprobado.
Se trata del intento del legislativo de frenar el convenio de pago por 900 mil dólares a la empresa Navtour, la eliminación de la continuidad automática de licitaciones y de contratos directos, y el cambio de rumbo de los fondos petroleros que el jefe comunal y el gobernador definieron que vayan a la construcción del puente Wiederhold.
Estuvieron ausentes la concejal Echenique (JxC), que no se encontraba en la ciudad, y Julieta Wallace (IB) lo que favoreció a la decisión adoptada por Cortés.