
El IDEVI es una de las principales herramientas para el desarrollo productivo de la región, con cerca de 24.000 hectáreas bajo riego. Desde el Ejecutivo municipal se repite una y otra vez que allí está el futuro productivo de Viedma, que es necesario planificar y potenciar la producción.
Pero cuando se trata de participar en el lugar donde esas decisiones se toman, el municipio no está.
En 2013, Viedma logró integrar el Consejo de Administración del IDEVI luego de años de reclamos. No fue un gesto menor: fue la posibilidad concreta de tener voz en la planificación productiva y en el desarrollo del Valle.
Ese lugar existe. Esa representación sigue vigente. Pero no se está ejerciendo. Y esto es importante aclararlo: el Consejo de Administración del IDEVI funciona, se reúne y es convocado regularmente por su presidente.
Hay participación activa de los representantes de los productores, que forman parte central del organismo. También participan de manera sostenida la comuna de San Javier y el municipio de Guardia Mitre, que mantienen una presencia efectiva en ese ámbito.
En el caso de Guardia Mitre, esa participación se sostiene con continuidad, con la presencia activa de sus representantes, como el actual intendente Miguel Evans y también el exintendente Angel Zingoni, que han formado parte de manera constante del funcionamiento del Consejo.
Es decir, el problema no es el IDEVI.
El problema es el municipio de Viedma
Mientras otros actores participan, opinan y forman parte de las decisiones, Viedma —que tiene representación formal— no está ejerciendo ese rol.
Durante gestiones anteriores, el municipio tuvo una participación continua en el IDEVI. El exintendente José Luis Foulkes asumía esa responsabilidad con presencia real, participando personalmente en reuniones del Consejo de Administración, entendiendo que allí se definían cuestiones estratégicas para la ciudad. En la gestión de Pedro Pesatti esa presencia también se sostuvo. Pero hoy eso no ocurre más.
En la actual gestión municipal, la participación de Viedma es prácticamente inexistente. No hay presencia sostenida, no hay incidencia, no hay un rol claro en un ámbito que el propio discurso oficial señala como clave para el futuro productivo.
Pero además, hay un dato que agrava aún más la situación. Existe una ordenanza vigente que obliga a rendir anualmente cuentas ante el Concejo Deliberante sobre la actuación del municipio dentro del IDEVI. Ese informe debe presentarse antes del 30 de abril de cada año . El año pasado no se presentó.
Se le reclamó formalmente al intendente que cumpliera con esa obligación. No hubo respuesta.
Pasó casi un año y el municipio sigue sin informar qué hace —o si hace algo— dentro del Consejo de Administración del IDEVI. Hoy no se conoce cuál ha sido su actuación, qué decisiones ha acompañado ni qué políticas ha impulsado. La situación es clara:
Se habla del futuro productivo de Viedma, pero el municipio no participa en el ámbito donde gran parte de ese futuro se define.
Se plantea la necesidad de planificar, pero no se ocupa el lugar institucional para hacerlo.
Se tiene representación, pero no se la ejerce.
Lo que está faltando no es diagnóstico.
Lo que está faltando es decisión política.
El municipio de Viedma tiene un lugar en el IDEVI.
Debe asumirlo, participar y defender los intereses de la ciudad.
Hoy, no lo está haciendo.
Desde Patria y Futuro Viedma no solo planteamos este problema, sino que creemos necesario que el municipio retome su participación activa en el IDEVI y presente el informe que establece la ordenanza vigente.
*Ex presidente del IDEVI